LA MANDRÁGORA: PLANTA FAVORITA DE LAS BRUJAS Y LOS MAGOS EN LA ÉPOCA MEDIEVAL.

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LA MANDRÁGORA: PLANTA FAVORITA DE LAS BRUJAS Y LOS MAGOS EN LA ÉPOCA MEDIEVAL.

 

La mandrágora es la planta que ha generado uno de los mitos mas morbosos que he escuchado en mi vida, pues según la leyenda es una planta con una raíz en forma humana que nace en el suelo regado con la eyaculación de los ahorcados en el momento de su muerte, además es una planta que al ser arrancada del suelo lanza un espeluznante grito que mata aquellos que lo escuchen por lo que es necesario sacrificar un animal, generalmente un perro, para poder ingeniárselas y arrancarla del suelo atándole un lazo al cuello al animal amarrado al tallo de la planta.

He de decir además que su nombre de por si evoca ya algo oscuro en mi mente (dato curioso en inglés su equivalente es Mandrake y en alemán es Alraune) y en la antigüedad a esta planta se le atribuyeron innumerables propiedades mágicas, es por esto que ha sido una de las favoritas de magos y brujas en la edad media.

 A continuación dejo que Alberto S. Insúa os explique sobre este peculiar mito en unos parrafos de su excelente cuento “Una Gota de Sangre sobre la Blancura de tu Piel” sobre la condesa Bathory publicado en el número 35 de la Biblioteca Universal de Misterio y Terror de Ediciones UVE:
“Dorko baja la vista, y allí, en el suelo, a los pies del patíbulo, ve la flor negra de pétalos carnosos y repulsivos de aroma enervante y ponzoño. El perro, tambien negro, sujeto con una soga de esparto, gime y trata de escapar. Dorko le sujeta; sin oirlo a través de la cera que tapona sus oidos. Nunca antes vió la flor de carne pero la conoce muy bien. Sabe que su nacimiento es casi un milagro, que depende de la conjugación de Saturno y de la Luna bajo el signo de Capricornio. Y de que el cuerpo, que pende sin vida, haya fecundado la tierra con su simiente.
Hay dos formas de ahorcar. La primera es rápida y hasta cierto punto humanitaria. Una vez puesta la soga al cuello brúscamente se deja caer el cuerpo a plomo. Los pies no encuentran el suelo y la tensión de la soga hace que el cuello se rompa. La muerte es inmediata. No por crueldad, y si por desconocimiento, los hombres del conde Nadasdy jamás emplean tan sabio procedimiento con los campesinos que se rebelan y queman sus cosechas. En su lugar los izan desde el suelo hasta que sus pies quedan a una vara de la tierra y los abandonan a su suerte. De forma lenta y terrible el lazo se estrecha, corta la carne, y el aire deja, poco a poco, de entrar en los pulmones. El pataleo inicial cesa, la boca se abre, la lengua se asoma y se alarga, lentamente, hasta límites inconcebibles, mientras que su color, como el de los labios y la cara, pasa del rojo al morado y finalmente casi al negro. La muerte tarda en llegar. Por eso no es extraño que amigos o parientes tiren de sus piernas o se suban sobre sus hombros para acelerar la agonía. Y mientras la muerte llega, un extraño fenómeno tiene lugar. Hay una parte del ahorcado que se hincha y agranda. Así el momento final de la vida coincide con una copiosa eyaculación. Es, tal vez, el placer de morir. La simiente cae al suelo y empapa sus ropas. Si se mezcla con la tierra ocurre el milagro. La mandágora negra germina y ve la blanca luz de la próxima luna llena. Y como para preparar el suelo y hacer que el vegetal humano crezca poderoso, el cadaver, ya flojo sus músculos, riega la tierra con su orina y la abona con sus excrementos.
Dorko ha atado al perro e inclinada excava el suelo con las uñas alrededor de la flor, tratando de dejar al descubierto la raíz. La ve pronto aparecer con la forma de un cuerpo humano dotado de brazos y piernas con un mechón de pelo en su parte superior.
La bruja sabe que no debe tocarla mientras permanezca unida a la tierra y mucho menos arrancarla con las manos. Ata la raíz con la soga de esparto y rodea con ella el cuello del perro. Luego ahuyenta al animal de una patada. Este huye despavorido y un grito espantoso traspasa la cera y taladra el cerebro de la vieja.
Dorko siente estallar su cabeza; pero corre hasta el cadaver del perro que yace con el cráneo reventado manando sangre por el morro y las orejas. La mandrágora esta ahí en le extremo de la soga que ahora desata. La alza en son de triunfo y la guarda luego junto a su pecho.”

 Asimismo dejo que Hans Heinz Ewers en su célebre novela gótica Alraune nos de su propia definición sobre la Mandrágora:
“…Alraune, albraune, mandrágora, llamada también mandrágola, planta de la familia de las solanáceas (…). Las hojas y las flores contienen un narcótico y fueron usadas a menudo antiguamente como hipnótico y hasta empleadas en las operaciones por la célebre escuela médica de Salerno. (…) La leyenda alemana de la mandrágora se desarrolló a principios de la Edad Media, a raíz de las Cruzadas. El criminal, ejecutado en completa desnudez en una encrucijada, pierde su último semen en el momento en el que se le quiebra la cerviz. Este semen se vierte sobre la tierra y la fecunda, y de él procede la mandrágora: un hombrecillo o una mujercilla. Por la noche se salía a arrancarla. (…) Era amuleto contra la brujería y traía a casa mucho dinero. (…) Pero en todas partes ocasionaba también dolores y tormentos. La desdicha perseguía a los demás habitantes de la casa y el poseedor se sentía impulsado a la avaricia, a la lascivia y a todos los crímenes hasta arruinarse y finalmente hundirse en los infiernos.”

 Así como las anteriores existen numerosas otras referencias en la historia, la literatura y el cine sobre esta misteriosa planta, solo baste recordar las más recientementes en Harry Poter de J.R. Rowling y en El Laberinto del Fauno de Guillermo del Toro.
Pero existe en realidad o todo es puramente fruto de la afiebrada mitología medieval?.
La respuesta es que sí existe, que es una cada vez mas escasa planta perteneciente a la familia de las Solanáceas, que crece en zonas sombrías y humedas donde no da mucho el sol, que su uso no se recomienda por su elevado nivel de toxicidad y que justamente la peculiar forma de su raiz, que parece tener dos piernas, fue la que generó el mito apoyado por el olor fétido que exhalaba su fruto parecido a una manzana pequeña.

 

http://markowsky4ever.blogspot.com.es/2008/03/la-mandrgora-la-planta-favorita-de-las.html

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